Entre todas las consecuencias que está teniendo la crisis del Coronavirus en nuestras vidas hemos topado con una que la mayoría no esperaba; vivimos en casas que no están preparadas para ser habitadas más allá de las horas de sueño y sus aledañas.

El encarecimiento de la vivienda hizo que se reformara sin planificación, habilitando como espacios para vivir pisos mínimos, sin luz, sin ventilación, sin terraza, mal distribuidos y, por supuesto, sin estar preparados para que allí se desarrolle ni la vida personal ni la profesional.

Habrá muchas personas que sigan teniendo que padecer este mal, pero quienes pueden permitírselo, a partir de ahora van a comprar o reformar sus viviendas desde una perspectiva muy diferente.

En Etxe&Co hemos hecho con Cristian y Laura, nuestros expertos en diseño, un análisis de los cambios que vienen y que son la base del nuevo asesoramiento que ofrecemos a nuestros clientes, independientemente de que quieran reformar su casa o quieran adquirir una nueva.

 

1. Con terraza por favor.

Durante demasiados años se han infravalorado las terrazas. En muchos casos se han utilizado como trasteros y en muchos otros se han cerrado para ganar espacio a alguna estancia de la casa. Pero ahora que hemos tenido que pasar muchas más horas en ella, quienes se deshicieron de su terraza se han lamentado profundamente.

Un lugar donde tomar el aire, donde sentarse y ver el cielo, o un parque o la “13 Rue del Percebe” del edificio de enfrente. Pero un lugar abierto que es un soplo de aire fresco que aprovechar a diario y que, además, permite mejorar otro de los puntos importantes, la ventilación de la casa.

 

 

2. Que entre aire limpio.

En las grandes ciudades quizá no sea tan limpio por la contaminación, pero a pesar de ella son fuentes importantes para el flujo del aire. Hay personas que están teniendo que abrir todo lo que da al exterior, al interior y la puerta de casa para que se haga una mínima corriente que ventile las estancias.

Es algo necesario no solo por bienestar, también por salubridad, y una terraza con una puerta permite una ventilación más eficaz y más rápida. Quienes la tienen quizá no sean conscientes de ello, quienes no la tienen acaban de descubrir su importancia.

 

3. Iluminación.

Como ves, casi todo está relacionado. Consiste en vivir hacia fuera o en vivir hacia adentro. El boom de la vivienda del que hablábamos antes “popularizó” los bajos. Cómodos y baratos. Pero llenos de problemas que de aquí en adelante el urbanismo va a tener que solucionar.

Aunque no es un problema exclusivo de este tipo de viviendas. La luz natural es de suma importancia, lo dicen los psicólogos, no solo los arquitectos y los diseñadores, pero la luz artificial es también muy importante. Un buen diseño de la iluminación cambia el aspecto de una casa, la convierte en un hogar, crea distintos ambientes para distintos momentos, especialmente en aquellas viviendas que disponen de poca luz natural. A partir de ahora, este planteamiento va a ser básico a la hora de reformar una casa.

 

 

4. ¿Diáfano o con estancias?

Durante los últimos años hemos atravesado una fase de “todo abierto”, pero nosotros llevamos tiempo diciendo que una casa tiene que tener una zona de día y una zona de noche. Porque las necesidades cambian en los diferentes momentos del día. Por ejemplo, que haya dos puertas entre salón y habitaciones para aislar mejor.

En este punto no se puede generalizar porque depende mucho de las características de cada casa, de los miembros que tenga una familia y de sus hábitos. Aunque sí que hay unas líneas básicas. Por eso, nosotros lo primero que hacemos es hablar con el cliente, bien sea en una reforma o porque le estamos buscando una casa, ver sus necesidades y en función de eso le planteamos una distribución acorde, pero siempre pensando que hay momentos en los que apenas estás en casa, y momentos en los que pasas mucho tiempo. Y tenemos que sentirnos a gusto en ambas circunstancias.

Si a esto le sumamos el entretenimiento y el teletrabajo en casa, el replanteamiento de la reforma es básico.

 

5. Entretenimiento y Teletrabajo.

Nadie nos puede decir cuántas horas vamos a tener que pasar en los próximos años trabajando o pasando el tiempo libre en casa. No lo sabemos y no lo vamos a saber, pero se puede intuir que más de lo que lo hemos hecho hasta ahora. Y eso requiere de espacios polivalentes, aunque no se disponga de mucho espacio en casa, que nos permita de forma rápida y cómoda transformarlos en una oficina, en un lugar de juego o en un pequeño gimnasio. Pero para esto hay que cambiar cosas y tenerlas planificadas desde el principio porque de esa forma un salón o una habitación pueden convertirse en muchas cosas diferentes a lo largo del día sin demasiado esfuerzo.

Se trata de aumentar las posibilidades sin aumentar el espacio.

 

Mondragon

 

6. Aislados en el aislamiento.

El aislamiento térmico y el acústico son otros dos factores que se han destapado durante la pandemia. El perro del vecino, los niños de arriba, la música de los chicos del piso de enfrente… Antes no nos molestaban demasiado, o no demasiadas veces al día, y ahora nos traen por la calle de la amargura.

Algo parecido sucede con el aislamiento térmico. Durante la cuarentena hemos vivido todo tipo de climatología. Hemos pasado de ver nevar al principio del encierro a tener altas temperaturas. Si te da el sol hace calor y gastas un dineral en aire acondicionado, si te da la sombra hace frío y gastas un dineral en calefacción. De nuevo, por falta de planificación en la obra y en la reforma. Ambas situaciones son evitables o, lo que es mejor, en ambas situaciones se puede aprovechar cada circunstancia para regular la temperatura interior. Es algo muy simple de hacer y que como hemos visto, muchísimas viviendas no están preparadas para ello.

 

7. La orientación y el entorno.

Durante años a la gente le daba igual si la casa era norte o sur, si enfrente tenían un parque o las vías del tren, mientras estuviera cerca del centro todo valía. Pero eso ha cambiado. Se ve ya en las estadísticas de búsquedas de viviendas.

Ahora la gente quiere que en casa entre la luz y el sol, el aire, que haya un parque cerca, que se vea desde casa o que se pueda acercar si le apetece dar un paseo. Casas más cerca de la naturaleza y menos cerca del epicentro de la civilización. Se nota ya en las preguntas de los clientes, volvemos a buscar la naturaleza como hicieron nuestros antepasados. Y seguramente esta moda ha venido para quedarse.

 

La Concha desde las alturas.

 

Conclusión:

La realidad nos indica que nuestra relación con el hogar ha cambiado, que nos hemos dado cuenta de que había cosas a las que antes no les dábamos demasiada importancia y que ahora se han convertido en básicos para una vivienda cómoda a la que llamemos hogar las 24 horas del día.

Nosotros ya hemos empezado a instaurar este planteamiento en nuestro Coaching Inmobiliario. Ya no se trata de tener una casa de revista. Ahora se trata de tener un hogar de revista en el que pase lo que pase, nos encontremos cómodos, a gusto, seguros, protegidos y felices, a pesar de las circunstancias.

Si tienes cualquier duda sobre cómo realizar los cambios en tu casa o cómo encontrar una casa que se adapte a tus nuevas necesidades, pregúntanos, estaremos encantados de ayudarte en todo lo que sea necesario.

 

 

 

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